MÁSERA · Inventario
Ex Machina · 15 sep 2026
Plan de arranque

Qué vamos a medir
la primera semana

El sistema ya está entregado y vacío. Lo que sigue no es capacitación: son tres apuestas que pueden salir mal, con la forma exacta de enterarnos si salieron mal.

Para qué sirve este papel

Un inventario digital no fracasa porque el software esté mal. Fracasa porque alguien deja de capturar y a las tres semanas ya nadie le cree al número. Por eso lo que se vigila la primera semana no son las funciones: es si la gente lo usa y si el número dice la verdad.

Cada apuesta de abajo está escrita para poder perderse. Si no se puede decir con qué dato quedaría desmentida, no es una apuesta: es un deseo.

Las tres apuestas

El orden es de riesgo, no de importancia. La primera se lleva el peso porque si ésa falla, las otras dos dejan de significar algo: un inventario sin captura no tiene exactitud que medir ni compra que sugerir.

01

El mostrador captura

Mata el proyecto
Creemos que
registrar una salida —buscar, Enter, cantidad, Enter— es más rápido que anotarla en el cuaderno, así que quien está en el mostrador la va a capturar aunque tenga cliente enfrente.
Lo sabremos si
al quinto día, las salidas registradas cuadran con los tickets del día. Meta: 9 de cada 10.
De dónde sale
Tablero → Movimientos de hoy, contra el corte de caja. Son dos números y treinta segundos.
Si falla
el problema no es el sistema: es el momento de la venta. Hay que ir a ver contra qué compite la captura cuando hay tres personas esperando — y si hace falta, mover la computadora de lugar antes de tocar una línea de código.
02

El número dice la verdad

Se corrige
Creemos que
la carga inicial del catálogo quedó bien, y el primer conteo cíclico va a dar más de 90% de exactitud.
Lo sabremos si
a los siete días se abre un conteo de clase A —son pocas claves, las que más dinero mueven— y el sistema reporta el porcentaje solo al cerrarlo.
De dónde sale
Conteos → Abrir conteo → clase A. Al cerrarlo, el aviso trae la exactitud y el folio del ajuste.
Si falla
debajo de 80% el problema es la carga inicial, no el uso diario. Se recarga el catálogo antes de seguir: arrastrar un mal arranque tres meses sale mucho más caro que repetir la importación una tarde.
03

Le sirve al dueño

Se pregunta
Creemos que
la lista de Qué pedir va a cambiar al menos una decisión de compra en el primer mes. No calcula con el mínimo capturado: mide lo que de verdad salió en 90 días y lo cruza con los días de entrega de cada proveedor.
Lo sabremos si
esto no se mide, se pregunta: ¿pediste algo que no ibas a pedir? ¿dejaste de pedir algo que ya tenías decidido? Una clave y un monto bastan como respuesta.
De dónde sale
de la conversación, no de la pantalla. Anotar la clave, el proveedor y el importe de la decisión que cambió.
Si falla
si nadie abre la pantalla, el cálculo está bien y el momento está mal. Hay que llevar el número a donde ya se decide la compra —el lunes con el proveedor al teléfono— en vez de esperar que alguien vaya a buscarlo.

Lo que no vamos a medir todavía

Tres reportes que ya existen y que conviene no mirar el primer mes. Necesitan historia real para significar algo; leerlos antes sólo produce ruido y decisiones con mal fundamento.